RAZONES
Las razones sangra entre dedos temblorosos. ¿quienes somos?. Una plegaria mas para que no despierten tu inocencia de lunas varias. ¿Quien te pide que regales una risa a plena calle? ¿Que no derrames tus dias a desconocidos ?. Yo ya no te pido el clamor de lo ajeno con la misma residencia de no pertenecerte. Mi silencio ha llegado hasta las causes de si mismo. Y mis puerta tienen la entrada a lo indigno de mis pasos. ¿con que objeto impedirte tus besos vacios de identidad?. Resisti demasiado entre las trincheras de una guerra que no me correspondia. Solo para sentirme soldado.
Hoy te escribo como ayer. La letra A llego insolente hasta tus pechos. Nunca pretendi desnudarte con mis eles de agonia. Pero hay cosas que no se preveen.
Mi brevedad desordena las premisas de lo absurdo. Y no queda muchas cenizas entre las liras discidentes.
Ignoro si esta sangre que se derrama sin propositos llegara alguna vez hasta tus oidos. Quizas no sea en algun punto necesario.
El amor se desviste en lagunas. Yo me siento a reiterar mis pesadillas a las ventanas que me visten cada noche. No mucho mas.
Tus ropas y mis miedos a ambos costados de la luna. y esta aparicion esqueletica de ramificar olvidos. Que se interpone entre nuestros dedos.
En este ser apenas me vuelvo indultado por la historia. Y tus ojos abriran riquezas de miticos seres algunas tardes.
Voy con el alma dormida entre mis manos, dudando en sangre las razones del ocaso. con el deseo temprano de encontrarte dormida en recuerdos grises.
No te preocupes por mi corazon incendiado. Lo deje en tu recamara esta mañana, ya apagado y entre luces apenas oxidadas
Hoy te escribo como ayer. La letra A llego insolente hasta tus pechos. Nunca pretendi desnudarte con mis eles de agonia. Pero hay cosas que no se preveen.
Mi brevedad desordena las premisas de lo absurdo. Y no queda muchas cenizas entre las liras discidentes.
Ignoro si esta sangre que se derrama sin propositos llegara alguna vez hasta tus oidos. Quizas no sea en algun punto necesario.
El amor se desviste en lagunas. Yo me siento a reiterar mis pesadillas a las ventanas que me visten cada noche. No mucho mas.
Tus ropas y mis miedos a ambos costados de la luna. y esta aparicion esqueletica de ramificar olvidos. Que se interpone entre nuestros dedos.
En este ser apenas me vuelvo indultado por la historia. Y tus ojos abriran riquezas de miticos seres algunas tardes.
Voy con el alma dormida entre mis manos, dudando en sangre las razones del ocaso. con el deseo temprano de encontrarte dormida en recuerdos grises.
No te preocupes por mi corazon incendiado. Lo deje en tu recamara esta mañana, ya apagado y entre luces apenas oxidadas


0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal