Nueva vision

EN LOS OJOS DE LO ETERNO, SE APRECIA LA DENSIDAD DE LA CARNE Y DEL ESPIRITU. EN MI SILENCIO OSCURO REGISTRO LO QUE EL MUNDO IGNORA AL PASAR POR ENREJADOS PERMITIDOS.. NADA MAS. EL MISTERIO ES LA LUZ DETRAS DE LAS VIDRIERAS DE LO COTIDIANO. Y YO ESTOY AUN PENSANDO EN UN TODABIA

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Nombre: Emisario Anonimo
Ubicación: Lomas de Zamora, BSAS, Argentina

hombre soltero,24 años, con residencia en la zona sur de lomas de zamora.

lunes, junio 27, 2005

Apariencia en maquillaje

No entender las teorias. Los diagramas usufructuados por los incoherentes. Nada es el destino incorporado. Tu mayuscula enternidad de sombras. Aportándote las dudas sin recelos. Antes que la identidad desvele desengaños. Antes que los rocios engalardonen lo que no somos, ni seremos. Algun dia.
Golpearte los pechos contra las rosas. Acumulando nostalgias de calles ajenas. De rutina ambiceleste, casi pasmódica.
Detén los frutos de todo. Las comedias en que se acaecen las escenas más retóricas.
Por más que luchemos. Las espadas nunca bajarán hasta los ríos. Rompiendo los desniveles de los montes que llevan, de manera infiel, tus apellidos.
Descartemos los rostros que ya no significan. Las ebriedades que con el Sol se han marchitado.
Solo reiremos.
En esto que han sabido llamar: Apariencia...
o Eternidad de maquillaje.
No entiendes, nisiquiera escuchas. La teoria de olvidar, se transfiere a tus pestañas cuando duermes. y lo onirico es la similitud a tus carencias.
Hoy no puedes. Se hiso tarde en la avenida. Cada horario detendrá tus anagramas antes que los escenarios.
muestrame la sencillez que ocultan tus labios. Y no dire que has robado el alfabeto.
Ya no digo. Apenas callo los gritos desnudos. De espejos.
Casi finales.
Apenas principio.
de tu rubor encarcelado.

domingo, junio 26, 2005

OR WA!

Me resaco el importunio de despertarme. Con un carma de huesos entre las uñas. Con toda una teoria envuelta en ocasos incoherentes. No seras la primera victima de mi infortunio. Nisiquiera la ultima de las vetas que promulgare en el desengaño. Me reitero que no soy. Me disculpo con mis razones ya antiguas. El rostro que nivelas entre paredes no es lo que aparentas. Mientes sin decirme hasta cuando. Porque temes que la voz se le rebele a tus lenguas antes de la tarde.
Me descartare ante todos. Dire que mi sexo es infiel a mis zapatos. Solo para ausentar de escaleras, las avenidas.
No estoy apostando las pieles otorgadas. No he recibido una sola ficha de tu seno. Pero apenas me contento y ya estas escapandote por una tangente cualquiera. Simplemente desvistete, ahora si, ante los invitados. Para que gozen con tu soledad hecha carne.
Yo me ire tras los pasillos. La pequeña salida, de escribir un amor falsificado. Para el deleite de oidos nerviosos.
simplemente gracias. hoy has hecho mas que suficiente. El olvido te ha besado la mejilla. Yo no pude ni persuadirte para que me recuerdes al llorar videos.
Las risas te queman las pestañas.
y diras que no. Mas de 3 veces, antes que todo (esto, lo sencillo) desaparezca detras de los montes y los olivos

lunes, junio 20, 2005

Tus caminos en mis venas

Que me detenga el pasado, con sus furias de uñas entre los dientes. Que me aplaquen la virtud de desvanecerme antes que todo empieze. Sin rostros en los escenarios. He golpeado mi descencia en la mañana del despues. Y sin embargo te ausentas como una musica extraña. Como si la herida de vino que choca en los espejos, no te involucrara. Como si los ojos no fueran los engaños en las calles gritando tu nombre. En lágrimas hechas jaurias. No he resuelto más que desvestir la magnitud del infinito. Romper con las pieles de los ausentes para que el frio desconozca sus escrituras.
Retornar a las dolencias que amalgaman la suerte de no ser entre tus manos. De no inquirirte la existencia cuando amaneces. Y a veces puedo experimentar más de una rutina. Sin que el futuro se insolente en un par de lineas mínimas. Curando las fechas y los días.
Hechémos nuestra identidad a un mar cualquiera. Descartémos lo onirico que nos despierta antes que podamos hechar palabra a nuestros sentidos. Si estás en voluntad de permanecerte. Al costado de una falaz memoria disidiente. Que, sin embargo, nos construye a cada paso.
Podría hoy, sin que el sur de tus calles venga a censurarme las mayusculas, poner un habitáculo que una en episodios, la sangre que nos acongoja.
Si me permite tu libertad, de negar apellidos, en cada puerto. Si tus azules discretos no se negáran a pertenecer a esta indiscreta soledad que nos reconcilia. Raptaré de tus orillas, los silencios que pisas en las madrugadas. Y armare más de una entrada a lo que nunca llamamos "nuestro". Para destruir luego todo lo creado. Y desatar de venas, la naturaleza que nos embriaga.
Pero si tu indulgencia, no besára mis ansias. Si la tez de tus espalda fuera lo ultimo que atestigue mi desengaño. Agradeceré la sinceridad en la circunstancia oportuna. Aunque torpemente irrenunciable. Volvería a ser descortés y caer sobre los campos con las tintas bajo el brazo. Para denunciarte perpetua y hasta necesaria. Aun a traves de la distancia.

jueves, junio 16, 2005

a veces

cuando caemos los rostros. Cuando las palabras son nuestras guaridas hechas labios. Y una sombra nos relame el camino, antes de cualquier comienzo. Los ojos caen al costado de las deudas. Discrepando con quienes nos juzgan coherentes de ingerir verguenzas. Una noche resistiendo las impiedades. Y ya la herida es la costumbre que bebemos como mares, antes de acostarnos.
Podemos ser el humo que se rompe entre los colores oscuros de los versos.
No puedo se que decir entre las lineas huerfanas. No se que anunciar a los que rompen los soles antes de la tarde.

lunes, junio 13, 2005

Piqueterismo propio

Rastreo mis deudas, en piqueterismos propios. Ocultando mis identidades tras petitorios inoportunos. Rodeando las piedras del abandono inmediato. Con la oscuridad de no ser entre los dientes. Mi nombre aun continua bajo bandera. Sobre el asfalto inmaculado de no resistir los perdones. Y continuar a pesar de los zaparos. Los insultos devorados en almanaques por una minoria accidentada. Estoy en el rostro de los que caen. Por ser demasiado exigentes con sus fuerzas. Desde que mar aparece tu espalda naufragando lo cierto. Demostrandose inocente de herir las ventanas de la vida. Por razones fraguadas e inexistentes.
Una lengua azul, que desenvaina la verdad sin vientos. Me exime de mirar en los espejos de una jaula sin retorno. Casi liberada. "Alégrate, ya no eres". "Aplaude, amor, ya no somos". ¿Desde cuando?. Desde que los ojos empezaron a cruzar la avenida del imposible, en noches rotas. Mientras los oidos atestiguaban la lucha de miles de cuerpos en las esquinas.
Otorgame tus manos de libre albedrio. La claridad de encontrarnos sin premeditaciones. Sin necesidad de dolernos los escenarios en los huesos. Apedrearnos los instantes para sangrar de tiempo las eternidades. Desengáñate: Hoy estamos solos. Hasta nuestros dedos se fugaron por el norte, en busqueda de aventuras no garantidas. ¿Hacia donde voy con mis palabras?. ¿En que ausencia golpearme la frente hasta el punto indoloro del retorno?. En el minuto de no acordarme las resurrecciones baratas de los impulsos.
Nadie es capaz de subsidiar los desengaños. El alma de media pension arrastrandose entre vagones. No he de exigir más que lo que dicte mi carne en las mañanas. Antes que decidas apartar tus brazos de los Soles jamas habitados.
Vuelvo indefensos de caminos. La rutina siempre amengua los pasos. Y repito "mañana" entre los labios gastados de la tarde. Para ser jamas en el sexo de la noche. Que sonrie y pregunta por mi presencia. Sin saberme testigo de su caida y de su destino. Hermano del aire y del final postergado indefiniblemente

sábado, junio 11, 2005

Rosando el habemus entre bares

Se convierte el escenario en las deudas de ambos. La majestuosidad de interrogarnos sin ser nosotros. Aplaudimos las cuentas. Denunciamos los gestos del mundo hacia la nada. Y nos desterramos hacia nuestros deseos. Antes que el ocaso sea el verso que olvidamos. Antes que cualquier aguja deliberadamente, nos acuse separados. Dentremos lo propio. Pondremos las circunstancias al servicio de nuestros mares. Las orillas de imponernos en eternidades infimas.
No vuelvo hacia las costas de lo propio, sin sentirte. Estrechando los abrazos que no pueden censurarnos las tormentas. Quizas sea tu llanto en la tarde que se aproxima. La silaba mayuscula de la identidad que reservamos.
Espero que la noche se refugio en ojos nuevos. Que las estrellas beban tus manos al partir las nostalgias hacia otros bares.
Estare esperando la señal de acurrucarse la voz entre las cejas. De doblarnos en la busqueda de nuestros cuerpos ya cansados. Para que los infieles recordemos tu nombre entre suspiros.
Supongamos el silencio y desembolsemos el alma aun no cotizable. Que las cuerdas digan que hemos peleado en las fronteras rusticas de nuestros pasos. Aun cayendo, pero en permanencia del amor, que siempre, sin excepecion, nos deberemos.