delirio resurreccional y matutino
Me amparo en las razones mas absurdas. En una cancion que puede ser o no el universo inmediato. Cansado de vidas, la jactancia se interpreta indefensa. En cualquier murmullo apenas liberador. Yo estoy porque el tiempo dictamina las huellas. y los caminos. Empleando la furia con las manos nacidas desde lo inmediato. Por no premeditar los conflictos. Renunciar seria la mejor fortuna, si adeudamos fracasos y rompemos las vigas de lo ajeno. Pero simplemente la sociedad se rehusa a compartir el infortunio. A callar la sangre que rasguea a punto de infinito. Para que almuerzen aun los mas insurrectos.
Sin apetito voy andando. Sin la debilidad tipica de quien va ganando, y a pesar de todo... continua.
No es aumentarme el desamparo, por lo que estas palabras toman identidades diversas. Sino para descrubrir que en el andar hay riberas y desahogos permitidos. En la sencillez se rodea mis ambiciones.
He caido de lo surreal a lo ambiguo y hasta barato. No soy artista. No tengo el pincel de labios que me dicta el exito. Las oraciones siempre ingresan por la puerta de salida. A contramano de lo normal y lo convexo. Una densidad publicamente mia. y parcialmente exagerada. Al fin de cuentas soy como todos. Uno solo y en la lucha. Con una espada sin filo que persigue espaldas triangulares. Con perdon de los acentos.
En una espera cuasi liquidada. En una hora que es ya pronta. Prometome conectarme con mis raices de añoranza, cada tanto. Para que no sea extraño el extrañar el futuro de rejas y baldosas.
Hoy podria volverme a las orillas que esperan mi rostro en las arenas. Podria desvirtuarme por los labios que apenas rosan mi nombre, en la huida cotidiana. Sin embargo. Bailo sobre los parlantes de una decadencia a corto plazo. Me envuelvo en fines de semanas casi mediatisados, con un ser prestados por algunas horas.
Me pedire perdon, al final de todo. Por el dolor causado a quienes no me han conocido ni en lo lejano. Por la irreverencia de recordar las pausas. Antes que todos digan que ya no hay mas.
Me apresuro a dictaminarme inocente solo a ratos y despedirme
y extrañarme.
y recordar
que nada es para siempre, ni para el dia. Sino para el minuto en que se desencadenan los adverbios.
Me disculpo, con mi yo acumulado de ideas y nostalgia. Pero me despido para verme recien en alguna tarde.
con quienes aguardan lo verdadero
y lo cercano. y lo eterno.... y lo mio.
y lo que no.
ahora se quien soy
el que sere...luego que lo incierto obtenga el segundo nombre.. del vacio
Sin apetito voy andando. Sin la debilidad tipica de quien va ganando, y a pesar de todo... continua.
No es aumentarme el desamparo, por lo que estas palabras toman identidades diversas. Sino para descrubrir que en el andar hay riberas y desahogos permitidos. En la sencillez se rodea mis ambiciones.
He caido de lo surreal a lo ambiguo y hasta barato. No soy artista. No tengo el pincel de labios que me dicta el exito. Las oraciones siempre ingresan por la puerta de salida. A contramano de lo normal y lo convexo. Una densidad publicamente mia. y parcialmente exagerada. Al fin de cuentas soy como todos. Uno solo y en la lucha. Con una espada sin filo que persigue espaldas triangulares. Con perdon de los acentos.
En una espera cuasi liquidada. En una hora que es ya pronta. Prometome conectarme con mis raices de añoranza, cada tanto. Para que no sea extraño el extrañar el futuro de rejas y baldosas.
Hoy podria volverme a las orillas que esperan mi rostro en las arenas. Podria desvirtuarme por los labios que apenas rosan mi nombre, en la huida cotidiana. Sin embargo. Bailo sobre los parlantes de una decadencia a corto plazo. Me envuelvo en fines de semanas casi mediatisados, con un ser prestados por algunas horas.
Me pedire perdon, al final de todo. Por el dolor causado a quienes no me han conocido ni en lo lejano. Por la irreverencia de recordar las pausas. Antes que todos digan que ya no hay mas.
Me apresuro a dictaminarme inocente solo a ratos y despedirme
y extrañarme.
y recordar
que nada es para siempre, ni para el dia. Sino para el minuto en que se desencadenan los adverbios.
Me disculpo, con mi yo acumulado de ideas y nostalgia. Pero me despido para verme recien en alguna tarde.
con quienes aguardan lo verdadero
y lo cercano. y lo eterno.... y lo mio.
y lo que no.
ahora se quien soy
el que sere...luego que lo incierto obtenga el segundo nombre.. del vacio


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